Dra. Roseline Yunusa Vakkai, Fundadora, De Rose Community Bridge"Mi dolor, mi trauma y mi experiencia de vida me llevaron a fundar oficialmente esta organización sin fines de lucro", dice ella. "Cuando has pasado hambre, entiendes que la comida no es caridad. Es la base".
Los sistemas forjan el hambre. Cómo está respondiendo una comunidad de Portland.
Los sistemas forjan el hambre. Cómo está respondiendo una comunidad de Portland.
Todos los sábados, a las 5:30 de la mañana, ya hay gente esperando frente al De Rose Community Bridge, cerca de la 99 con East Burnside, en Portland.
Vienen temprano porque tienen que hacerlo. Cada semana, entre 200 y 300 personas recurren a este centro para alimentar a sus familias. Para muchas familias, estos suministros marcan la diferencia entre tener qué comer o no.
La organización sin fines de lucro que fundó en 2018 opera desde una modesta casa con jardín. Los voluntarios descargan pallets llenas de productos agrícolas y organizan las donaciones. La gente toma un número y espera su turno, sentada en sillas, hablando en diferentes idiomas mientras sus hijos juegan cerca. En invierno, los calefactores de propano ayudan a combatir el frío. Desde una pequeña cocina se reparten bandejas de mandazi, café y comida preparada, junto con cajas de suministros.
Así es como se vive el hambre en Oregón en estos momentos. El año pasado, la Red de Oregon Food Bank recibió 2.9 millones de visitas a los centros de ayuda alimentaria de toda la región. El aumento de los alquileres, los salarios bajos y las inequidades históricas siguen llevando a las familias al límite.
Una respuesta contra el hambre impulsada por la comunidad en Portland
Para Rose, este trabajo es algo personal.
Muchas de las personas que se reúnen aquí son inmigrantes y refugiadas. Algunas personas se encuentran sin hogar. Muchas de ellas se enfrentan a la inseguridad en materia de vivienda y a salarios bajos. Rose comprende esas realidades porque las ha vivido en carne propia.
Cuando su matrimonio acabó, perdió su estabilidad y tuvo que vivir en su auto por seis meses mientras buscaba obtener la custodia de sus hijos. Llevar comida a la mesa se volvió incierto.
"Cuando tienes que contar cada comida, cuando tienes que hacer que el arroz cunda para que tus hijos puedan comer, eso te cambia", dice Rose. "Es una sensación que nunca olvidas".
Después vino a los estados unidos como estudiante internacional de posgrado. Aquí obtuvo una maestría y un doctorado en desarrollo humanitario. A pesar de su preparación académica, vivió aislamiento y subempleo.
En 2016, se mudó a Portland después de que su hija fuera admitida en la universidad. Aunque había conseguido trabajo, esto no se concretó, lo que la llevo a quedarse en un albergue.
"Dios siempre te lleva por el camino al que perteneces", afirma.
Esas experiencias han marcado su forma de entender el hambre. El hambre no es simplemente la falta de comida. Es inestabilidad laboral y en la vivienda. Los sistemas y las decisiones políticas que fomentan el hambre.
Cuando fundó De Rose Community Bridge, aún no conocía plenamente su objetivo.
De la experiencia vivida al liderazgo comunitario
Eso cambió durante la pandemia de COVID-19.
Empezaron a llegar llamadas de familias que estaban enfermas, en cuarentena o que no podían conseguir alimento.
"Me dije a mí misma: Yo tengo coche. Tengo que asumir la responsabilidad", dice Rose.
Empezó a cocinar hasta bien entrada la noche y a repartir comidas a primera hora de la mañana. Empezó con unas 100 cajas al día. La cifra se duplicó rápidamente.
"Nunca nos detuvimos", afirma. "La necesidad nunca desapareció".
Lo que comenzó como una respuesta de emergencia se convirtió en una infraestructura comunitaria duradera.
Fomentar el acceso al alimento para las familias y los vecinos
En la actualidad, De Rose Community Bridge lleva a cabo un reparto semanal de alimentos y un servicio diario de comidas para personas sin hogar. Rose y su equipo preparan aproximadamente 250 comidas envasadas al día, seis días a la semana.
"Las personas sin hogar son una de las razones por las que me levanto cada día", afirma. "Quiero estar ahí para ellas".
"Queremos ser un puente", afirma, "y ayudar a la gente a llegar a donde quiera estar".
Fortaleciendo la distribución comunitaria de alimentos mediante la colaboración
En 2025, ese liderazgo arraigado en la comunidad pasó a formar parte del programa Pathway to Partnership de Oregon Food Bank, una iniciativa de tres años diseñada para fortalecer la distribución de alimentos liderada por la comunidad y su sostenibilidad a largo plazo.
El programa ofrece asistencia técnica y apoyo financiero a organizaciones dirigidas por personas que han enfrentado el hambre de primera mano. En su primer año, la iniciativa ayuda a los sitios de distribución a cumplir con los requisitos para convertirse en agencias asociadas oficiales de la Red de Oregon Food Bank, con lo que obtienen acceso constante a alimentos al mayoreo y gratuitos entregados a través del sistema de distribución de Oregon Food Bank.
Para Rose, ese cambio es significativo. En lugar de pasar horas cada semana conduciendo por toda la región para recoger donaciones y gestionar una cadena de suministro impredecible, dispondría de un acceso constante a los alimentos que se distribuyen a través de la red de Oregon Food Bank.
"Convertirnos en una agencia aliada nos ahorraría entre 15 y 20 horas solo en tiempo de desplazamiento", afirma Rose.
Esas horas recuperadas se traducen en más tiempo dedicado a atender a las familias y menos tiempo dedicado a buscar suministros.
El programa "Pathway to Partnership" está diseñado para ir más allá de la mera optimización de la distribución. Fortalece a las organizaciones dirigidas por la comunidad para que puedan conseguir una financiación estable, cadenas de suministro sostenibles y capacidad a largo plazo.
Devin Dinihanian, organizador comunitario de Oregon Food Bank, considera que el liderazgo de Rose es fundamental para esta colaboración.
"Es una líder polifacética", afirma Dinihanian. "Su centro de distribución es un centro comunitario. Pasan muchas cosas ahí".
"Ya tiene varios programas en marcha, una junta directiva, un tesorero y una persona encargada de solicitar subvenciones", añade. "Eso marca una gran diferencia en materia de sostenibilidad".
A través de una alianza sostenida, Oregon Food Bank proporciona alimentos nutritivos hoy, mientras construye poder comunitario para eliminar el hambre y sus causas de raíz de manera definitiva.
"Yo no soy la heroína", dice Rose. "Solo somos personas que nos ayudamos unas a otras".
El objetivo no es el reconocimiento. Es acabar con el hambre. Eso no es obra de una sola persona. Para ello es necesario que las comunidades adquieran poder, que las alianzas generen estabilidad y que existan sistemas que garanticen que la alimentación no sea un privilegio, sino un derecho.
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